viernes, 13 de junio de 2014

50.- CASA DE TEODORO AROCENA / BIDE ARTE - ARRANKUDIAGA

El 28 de abril de 1948 D. Manuel María de Smith Ibarra y D. Juan Carlos de Smith Prado arquitectos en representación de Don Teodoro Arocena en los terrenos propiedad de su representado presentan el proyecto para la construcción de una casa para uso particular y otra menor para el hortelano de la finca. En la memoria del proyecto original el chalet constaba de sótano, planta baja, piso 1º y camarote. En la planta de sótano estaban instalados los departamentos para el carbón, leña y calefacción, tendedero, secadero, lavadero, bodega-despensa, dormitorio de mecánicos y cuarto de aseo y en el plano inferior el garaje, limpieza de coches y un pequeño departamento para trastos. En la planta baja se instala un dormitorio principal con otro pequeño apartamento para enfermero, dos dormitorios de servicio, vestíbulo de servicio, costura y plancha, despensa, cocina con fregadero aislado, oficio, cocina, antecocina, vestíbulo, hall, comedor, sala, cuarto de baño, dos porches y zaguán; …
En el piso 1º consta de vestíbulo, hall, sala, 5 dormitorios principales, 3 cuartos de baño, dos cuartos de aseo.
En la planta de áticos se disponen dos departamentos, uno para para frutas y hortalizas y otro para baúles y maletas.
La casa del hortelano consta de sótano, planta baja y piso. En el sótano se instalan las cuadras y aperos de labranza. En la planta baja la cocina, tres dormitorios, W.C., vestíbulo y porche; y en el piso el pajar, piensos y hortalizas.
 Don Teodoro Arocena Muñozuri (1874-1956) del que hemos hablado en la entrada anterior, siendo ya mayor encargó la construcción de esta casa chalet para pasar los veranos en su pueblo natal, de ahí la habitación para el enfermero. Al fallecer sin descendencia heredó la casa su sobrina Juste (1913-1972), una de las hijas de su hermano Emeterio Arocena Muñuzuri (Arrankudiaga 1877) y María Aguirregoicoa Derteano (Amorebieta-Etxano 1885). Juste se casó con D. Luis Fernández de Gamboa y fueron padres de Luis, Ignacio, Álvaro, Ana y Diego. La casa en la actualidad no pertenece a la familia.








Casa del hortelano





 Teodoro Arocena Muñozuri
Teodoro Arocena Muñozuri
Juste de Arocena Aguirregoikoa
Fotos : Portal de movimientos migratorios iberoamericanos.
Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

sábado, 26 de abril de 2014

49.- CASA AROCENA / AROZENA ETXEA - DURANGO

Tras el éxito de Rafael Arocena Arbide en México y llamados por éste, parte de la familia también emigró para integrarse en sus negocios, entre ellos al menos sus sobrinos Francisco (1871) y Teodoro (1874), hijos de Francisco Mª Arocena Arbide y Evarista Muñozuri Murga. El primero se casó con Zenaida, la hija de Rafael. A base de reinvertir siempre las ganancias, comprar siempre y nunca vender lograron levantar un pequeño imperio en México. Según escribió José I. Múgica en el artículo “La fuerza del vasco”: “…llevando Teodoro pocos años al frente de la Hacienda Santa Teresa en la época de la revolución de Pancho Villa y tras la huida de su tío a Nueva York Teodoro se enfrentó a Villa en la ocupación de la finca gritándole «Esta finca no es tuya, ya estás yéndote de aquí», a Pancho Villa le cogió comido y de buen humor y entre carcajadas de sus secuaces le contestó: «Muy bien vasquito, nos asustaste vasquito, ahorita mismo dejaremos tu finca para marchar a la capital»...”. No se sabe cuando regresó Teodoro pero ya aparece en 1905 como candidato del PNV a diputado provincial por Durango, ese mismo año preside el Batzoki Tabiratarra, en 1908 es juzgado y absuelto y en 1923 vuelve a ser candidato en esta ocasión a Cortes. Tras la muerte primero de su hermano Francisco en 1918 y un año más tarde de su tío Rafael se hace cargo de sus sobrinas Elvira y Rafaela trayéndoselas a España.
También aparece su nombre cuando en 1927 en Torreón (México) Ángel Urraza en sociedad con Teodoro Arocena, Fernando Rodríguez, Jon Larrea y Edmundo Flores fundó la sociedad industrial Euzkadi, Compañía Manufacturera de Artefactos de Hule, S.A. que tiempo después pasó al Distrito Federal y de ahí se desarrolló ampliamente. En 1936 Urraza impulsó la refundación de la compañía con la entrada de nuevos socios pasándose a llamar Compañía Hulera Euzkadi, S.A. y dedicada no solo a la fabricación de suelas de hule y otros artefactos menores, sino principalmente a la fabricación de llantas de hule para autos, autobuses y camiones. Tras la alianza entre Goodrich Goodyear y Euzkadi, al tener don Teodoro nacionalidad mejicana, llegó a un ventajoso acuerdo con los americanos a cambio de un lote de acciones que le proporcionarían muy buenos dividendos anuales.
Teodoro se casó el 15 de mayo de 1899 en la parroquia de Santa María de Uribarri de Durango con Petra Ortueta Sagastagoia (Atxondo 1873) que murió en 1940 y con quien no tuvo descendencia. Se volvió a casar in articulo mortis con su sirvienta María Ángeles Garai, falleciendo el 20 de junio de 1956. Los últimos años los pasó en una silla de ruedas.

D. Teodoro solicitó en 1922 permiso para la construcción de esta casa en la antigua calle Olmedal, hoy Zumalakarregi Kalea, con proyecto de los arquitectos Mario Camiña y Diego de Basterra y Berastegui siendo construida en 1923. Fue la primera casa que se construyó con hormigón en Durango. Para aliviar la estrechez de la fachada se utilizó una variedad de vanos terminando en el último piso con una sucesión de arquillos. Lo que más llama la atención son las dos esculturas laterales de la fachada.

















Teodoro Arocena Muñozuri

sábado, 15 de marzo de 2014

48.- CASA AROCENA - ARRANKUDIAGA

Rafael Arocena Arbide nació en el caserío de Otxanduri en la anteiglesia de Arankudiaga (Bizkaia) el 24 de octubre de 1847, siendo el tercero de los hijos del matrimonio formado por Santiago y Victoriana. En 1867 emigró a México estableciéndose en un principio en México DF ya que en esta ciudad vivían sus parientes los Muñuzuri Muga, propietarios de fincas urbanas y un importante almacén en el Zócalo y además eran cuñados de su hermano mayor Francisco, casado en 1867 con Evarista Muñozuri. Ese mismo año Antero Muñozuri se instala en la Comarca Lagunera y con él Rafael como administrador de una de sus haciendas. Poco a poco se fue haciendo con fracciones de antiguas haciendas accediendo al mercado algodonero. Fruto de su relación con Ambrosia Ávila Torres en 1878 nació su hija María Zenaida y en 1880 su hijo Adolfo que fallecería doce años más tarde. Durante los años ochenta empezó a destacar en la industria del algodón al alquilarle Santiago Lavín el rancho San Antonio en donde plantó por primera vez semilla de origen estadounidense, provocando un cambio drástico tanto en productividad como en rentabilidad, lo que le reportó enormes beneficios con los que adquirió acciones en la industria azucarera, apoyó industrias relacionadas con los derivados del algodón e invirtió en instrumentos bursátiles y bienes raíces.
En 1892 creó una sociedad con Leandro Urrutia para la explotación de la enorme Hacienda Santa Teresa y sus anexos que duraría hasta 1897, año en que se convirtieron en sus propietarios. Su influencia en el mercado del algodón fue de tal dimensión que podía modificar el precio de la fibra de algodón cotizado en la Bolsa de Nueva York, según sus maniobras desde su Hacienda.
En 1902 su única hija María Zenaída contrajo matrimonio con su primo Francisco de Paula Arocena Muñozuri, hijo de su tío Francisco, siendo padres de dos niñas Elvira (1904) y Rafaela (1908). La desgracia llegó a casa de los Arocena con la muerte de Zenaída a los 31 años. Su su viudo permaneció en México al mando de los negocios familiares mientras que sus hijas fueron tuteladas por su tío Teodoro Arocena Muñozuri en la casa solariega de Arrankudiaga.
En 1910, año en el que estalló la revolución mejicana, la hacienda Santa Teresa llegó a cosechar la cuarta parte del algodón regional. Los intereses e inversiones en distintos lugares implicará estancias de la familia Arocena y su entorno familiar en diferentes domicilios: Nueva York, Bilbao, La Habana, la Ciudad de México o Torreón.
El miedo a ser víctima de los revolucionarios, tras malas experiencias con ellos, obligó a Rafael Arocena a refugiarse en los Estados Unidos. Tuvo que abandonar sus propiedades, quedando sus bienes confiscados por Francisco Villa. Posteriormente fueron recuperados y manejados por su sobrino y yerno Francisco Arocena que falleció en 1918. Al año siguiente el 13 de junio de 1919 falleció D. Rafael en el hotel Plaza de Nueva York, quedando como herederas Elvira y Rafaela Arocena aún menores de edad, después de algún lio legal con la joven cubana Consuelo Carreras que decía ser su esposa sin poder demostrarlo. Durante los años 20 las propiedades de las niñas Arocena quedaron en manos de administradores, que mal que bien rindieron sus informes y ganancias. Elvira Arocena contrajo matrimonio con Francisco Belausteguigoitia, licenciado en medicina y gran aficionado al futbol (formó parte Athletic de Bilbao así como del Olympique de Marsella) y fueron padres de ocho hijos: Maite, Iker, Ibone, Osane, Eneko, Amaya, Bibiñe (la primera mujer vasca en participar en unos Juegos Olímpicos (Londres, 1948)) y Agurtze. En 1927 Francisco Belausteguigoitia compró la sociedad Larrinaga y Compañía y fundó Izar S.A. Tres años después adquirió la “Fábrica de Harinas de Vitórica”.
En 1933 el gobierno de México promulgó una ley que obligaba a los hacendados a residir en el país y les advertía que su incumplimiento conllevaba el riesgo de perder sus fincas además de la mala administración llevada en los ranchos de Santa Teresa, Lequeitio y la Coruña empujó al matrimonio a establecerse en la Comarca Lagunera para poder mantener las propiedades familiares. Desde 1925 se hace cargo de los negocios familiares su cuñado Ramón Belausteguigoitia. Con su entrada en la administración de los intereses Arocena dieron un cambio radical y en 1927 junto a otros socios fundaron Euzkadi Compañía Manufacturera de Artefactos de Hule S.A. D. Francisco es nombrado representante del Gobierno Vasco en México, hecho que provocólo una serie de problemas al resto de la familia Belausteguigoitia que residía en España. A pesar de los tiempos difíciles la mentalidad empresarial de don Paco, hace que se abran fuentes de trabajo y nuevas fábricas. Con el tiempo los herederos de estas industrias serían los varones de la familia: Iker y Eneko, quienes, no sólo siguieron adelante con lo que heredaron, sino que crearon otras más.
Doña Rafaela Arocena Arocena (1909-1994) contrajo matrimonio en 1929 con Enrique Zunzunegui y Moreno (†Madrid 1978) con el que tuvo seis hijos Zenaida, Enrique, Elvira, Maribel (María Isabel), Rafael y Jaime. Tras divorciarse y llevar una vida despreocupada se volvió a casar con Jesús Ussía (†1975) siendo padres de una hija, Sonsoles, de quién también se separó.
Zenaida Arocena inició la tradición familiar de adquirir obras de arte en México y Europa, tradición que continuaron Elvira Arocena y el actual presidente de la Fundación: Eneko Belasteguigoitia Arocena. Actualmente la Fundación E. Arocena posee una colección de más de dos mil piezas de arte y colabora frecuentemente en proyectos educativos y culturales en la región. La colección está depositada en el Museo Arocena en la ciudad de Torreón, en el estado de Coahuila.
Estas dos casas situadas en el barrio de Otxanduri pertenecieron a la familia Arocena, probablemente la de estilo vasco es el caserío reformado donde nació Rafael. El otro edificio se construyó en 1886 y parece ser que vino una cuadrilla de Escoriatza (Gipuzkoa) a construirlo.
Como se menciona más arriba Rafael Arocena tuvo dos hermanos Francisco Mª (1841-1898), casado con Evarista Muñozuri Murga y Santiago (1845-¿?) casado con Alberta Celayaran Gorostiza. El primero tuvo tres hijos: Francisco de Paula (1871-1918) que se casó con su prima e hija de Rafael y a quién ya he citado anteriormente, Teodoro(1874-1956) que se casó con Petra Ortueta, al que haré referencia en otra entrada del blog y Emeterio(1877) que se casó con María Aguirregoicoa Derteano (Etxano 1885). Estos últimos son quienes residieron en esta casa. El matrimonio tuvo seis hijos Juste (1913-1972), Ane, Marta, Santiago (1909), Francisco (1906) y otra. Los chicos también emigraron a México a trabajar en los negocios familiares. Al enviudar Francisco con cuatro hijos, Francisco, Marta, María (Marichu) y Rosario (Charo) es su hermana Juste quien los trae a España a esta casa familiar.
Con el paso de los años todas las propiedades familiares fueron vendidas, la casa grande reformada en su interior y convertida en un bloque de viviendas.











Rafael Arocena y Arbide en el Bosque de Chapultepec, México D.F., 1911
Fondo Arocena (AHPF-UIA-Laguna)
Rafael Arocena y Arbide y su yerno Francisco Arocena
Foto: Los vascos en el México Decimonónico, 1810-1910
 María Elvira Arocena Arocena
Francisco Belausteguigoitia


 Francisco Arocena Aguirregoicoa
Santiago Arocena Aguirregoicoa





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viernes, 14 de febrero de 2014

47.- VILLA CLOTILDE - BAKIO

Según el libro ”BAKIO El pueblo habla a través de sus símbolos” la casa fue mandada construir por un matrimonio apellidado Melgosa a finales del siglo XIX. Podría tratarse de D. Patricio Melgosa Olaechea (Berantevilla 1846- Madrid 1915) abogado de profesión y casado con Dª Clotilde Benito Martínez con la que no tuvo hijos. A principios del siglo XX la compró Esteban Garay Gaubeca (Bakio 1866) y vivió en ella hasta su muerte, heredándola sus sobrinos. En principio con estos datos parece que no es de indianos pero además de Villa Clotilde es conocida como la casa roja o el chalet de los cubanos quizás por su relación con ultramar. Lo más llamativo de la casa es su cubierta en mansarda de influencia francesa y su torre piramidal. Está rodeada de adosados en lo que debió ser la finca original.













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